¿Qué le dirás, oh noble médico, a la madre del chiquito cuando requiera tu asistencia, cuando te exija una respuesta? ¿Le dirás que su hijo sufre de desnutrición en grado tres, que necesita alimentarse, que su problema es la falta de comida? ¿Qué harás cuando tus tantos años de estudio, tus tantos libros leídos, no te sirvan para cumplir con tu sincero deseo de ayudar? ¿En dónde te meterás tus eficaces investigaciones, tus largas noches de ciencia? ¿Para quiénes habrás investigado, con qué fines lo habrás hecho?
¿Entenderás que tus años de facultad han resultado inútiles? ¿Qué le dirás al morocho de los suburbios, cuando te presente a sus hijos de 5 y 2 añitos con episodios recurrentes de vómitos, cuando les saques sus remeras y se dejen ver ronchas en sus pieles y sus panzas hinchadas? ¿Le dirás, con la frialdad que te caracteriza, con la profesionalidad a la que tantos pacientes te han acostumbrado, que el problema es, simplemente, el agua que beben, el agua que no tienen? ¿Qué harás, en fin, cuando recetar un remedio no sea la solución? ¿Qué harás cuando la respuesta no la encuentres en tus manuales? ¿Qué harás cuando te fallen tus tantos años de ciencia? ¿Qué harás cuando tu mente enciclopédica te juegue una mala pasada?
Entenderás que ninguna tarea, ninguna profesión per se puede servirle a todos por igual, que la ciencia cumple un rol, y ella por sí sola, por más años de formación, es siempre funcional, que sólo cubre baches. Profundizar; profundizar no vamos a aprender en la escuela. Quizá algunos casos fuera de los manuales, de las academias te sugieran no despreciar otros saberes, como alguna vez soberbiamente lo hiciste; porque ninguno por sí sólo puede triunfar; y triunfar significa transformar algo las cosas.
viernes, 12 de marzo de 2010
martes, 9 de marzo de 2010
Partido suspendido
Por falta de jugadores
Partido entre "La Probeta" y "La Noche" suspendido
Es la segunda vez que sucede en el año
Partido entre "La Probeta" y "La Noche" suspendido
Es la segunda vez que sucede en el año
El partido de fútbol cinco que debía desarrollarse ayer por la tarde entre el equipo de fútbol amateur "La Probeta de Giselle" y el equipo "La Noche" debajo de la Autopista fue suspendido por falta de jugadores y debió postergarse para la semana que viene. Es la segunda vez que sucede en el año. Los jugadores demostraron su preocupación a los periodistas que aguardaban el encuentro. El partido estaba fechado para las tres de la tarde y se iba a realizar normalmente, pero la ausencia de dos futbolistas del equipo de "La Probeta" y de uno de "La Noche" hicieron imposible la realización del mismo.
Los jugadores que asistieron llegaron a los vestuarios diez minutos antes de lo pactado. A las tres de la tarde, ante la pregunta de uno de los colegas, los jugadores de ambos equipos estaban seguros de obtener el "quorum" necesario para llevar a cabo el partido tan esperado (por ellos mismos). Esperaron hasta pasadas las tres y cuarto, pero no hubo noticias de los hasta ese entonces jugadores ausentes. Los ánimos se empezaron a caldear y los futbolistas no disimularon su enojo a los periodistas: Nicolás Woszezenczuk, del plantel probetiano declaró: "Son unos pelotudos. Siempre lo mismo".
Pero lo peor estaba por venir. A las tres y veinte, todavía con el desarrollo del partido incierto, los capitanes de ambos equipos (Maximiliano Niz por "La Probeta" y Santiago Vázquez por "La Noche") acordaron llamar a los ausentes sin aviso. Según Maximiliano, uno de los jugadores de su equipo se ausentó debido a que "se había olvidado del partido". El otro ausente excusó que "tenía un partido de basquet femenino", lo que indignó de sobremanera a quienes habían llegado puntualmente al encuentro. El jugador faltante de "La Noche", sin embargo, generó aún más bronca en los presentes: "Salí con mi novia" fue lo que dijo, según el capitán de este equipo.
Finalmente, y ya con la suspensión inevitable del partido, los representantes de ambos equipos decidieron postergar el encuentro para la semana entrante, aunque algunos de los jugadores ya comentaban por lo bajo: "No se puede jugar con ellos".
Los jugadores que asistieron llegaron a los vestuarios diez minutos antes de lo pactado. A las tres de la tarde, ante la pregunta de uno de los colegas, los jugadores de ambos equipos estaban seguros de obtener el "quorum" necesario para llevar a cabo el partido tan esperado (por ellos mismos). Esperaron hasta pasadas las tres y cuarto, pero no hubo noticias de los hasta ese entonces jugadores ausentes. Los ánimos se empezaron a caldear y los futbolistas no disimularon su enojo a los periodistas: Nicolás Woszezenczuk, del plantel probetiano declaró: "Son unos pelotudos. Siempre lo mismo".
Pero lo peor estaba por venir. A las tres y veinte, todavía con el desarrollo del partido incierto, los capitanes de ambos equipos (Maximiliano Niz por "La Probeta" y Santiago Vázquez por "La Noche") acordaron llamar a los ausentes sin aviso. Según Maximiliano, uno de los jugadores de su equipo se ausentó debido a que "se había olvidado del partido". El otro ausente excusó que "tenía un partido de basquet femenino", lo que indignó de sobremanera a quienes habían llegado puntualmente al encuentro. El jugador faltante de "La Noche", sin embargo, generó aún más bronca en los presentes: "Salí con mi novia" fue lo que dijo, según el capitán de este equipo.
Finalmente, y ya con la suspensión inevitable del partido, los representantes de ambos equipos decidieron postergar el encuentro para la semana entrante, aunque algunos de los jugadores ya comentaban por lo bajo: "No se puede jugar con ellos".
sábado, 23 de enero de 2010
In fraganti II
Y no sé bien porqué sigo pensando en ese último beso. Será porque cada vez te siento más lejos. No sólo el beso; también tus ojos encontrándose con los míos, esa mirada sostenida; tu mueca ligera y tu sonrisa dulce, pero sutil, indescifrable, única. Recuerdo tu pelo, revuelto y hermoso, negro y profundo, también, como la palma de mis manos. Todas estas cosas se agitan en mi cabeza, vuelven a ella como si hubiesen sucedido ayer: un ayer siempre próximo, pero distante y remoto, cada vez más imposible e irrepetible. Tengo, ahora sí, temor, miedo, de tu reacción, de cómo puede ser el día en que nuestras miradas se vuelvan a cruzar. Sé que ese último encuentro no fue más que un robo, como ya dije, desleal pero amable, y no puedo abusar de él; mejor dicho no debiera hacerlo, aunque tristemente quizá ésta sea la única herramienta para acercarme otra vez a ti y sentir tus labios; tu sudor y saliva. Tu recuerdo, que alguna vez me impulsaba hacia adelante, hoy me retiene, me debilita, y me sugiere muchas -demasiadas- preguntas sin ninguna respuesta. Olvidar debiera ser, por ahora -sólo por ahora- el camino más seguro, aunque temo que este ya no sea una opción.
martes, 1 de diciembre de 2009
In fraganti
Hoy te robo un beso. Tengo la duda de cómo vas a reaccionar, pero resulta apasionado. Dura un minuto, quizá dos. Me permite mojarme otra vez con tus finos labios,volver a sentirlos. Te revuelvo el cabello como aquella vez en que te sentí mía por unos instantes. Intuyo, sé, que el delito debe consumarse rápidamente. La satisfacción es grande pero efímera. Volver a verte, besarte, me permite volver a renovar el recuerdo, mantenerlo vivo, hacerlo presente. Me decís que te estás yendo, pero poco me importa en ese momento. Tengo la ilusión de que te vas a acostar pensando en no haberte ido, en qué hubiese sucedido si te hubieses quedado, en fin, en que fue un robo desleal pero amable. Aunque también sé que lo más probable es que apenas recuerdes mi nombre y que pronto lo olvides si no lo has hecho ya. Pero de esto no estoy seguro y en imaginarme el abanico de posibles posibilidades encuentro el disfrute de mis días y mis solitarias noches.
Si algún día te vuelvo a ver, no reincidiré, lo prometo. Sólo lo haré de una cierta manera: que me lo pidas. Pero ese no es el problema, ni en él radican mis miedos: es que temo no volver a verte jamás.
Si algún día te vuelvo a ver, no reincidiré, lo prometo. Sólo lo haré de una cierta manera: que me lo pidas. Pero ese no es el problema, ni en él radican mis miedos: es que temo no volver a verte jamás.
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